El amor a las artes escénicas, ya sea teatro, danza o sencillamente la afición a la música, debe cultivarse desde la infancia; si además conseguimos que toda la familia acompañe al niño/a en esta andadura, y que la opción de acudir al teatro o a un concierto sea una opción de ocio más, sentiremos que estamos cumpliendo con nuestro objetivo.