Aisha sueña con aprender en un lugar donde las niñas no pueden ir a la escuela. Acompañada de su amigo Nabid descubrirá que las palabras, los dibujos y la imaginación pueden convertirse en una forma de resistencia, y juntos emprenderán un viaje de esperanza, porque las palabras no solo sirven para nombrar el mundo, sino también para transformarlo.
Una historia sobre amistad, creatividad y el poder transformador de la educación.
Interpretación, objetos, elementos audiovisuales, textos, sonidos y silencios construyen una puesta en escena visual y poética en la que la creatividad se convierte en una forma de resistencia.
El compromiso social no sustituye a la teatralidad. La historia de Aisha y Nabid habla del derecho a la educación desde la emoción, la imaginación y el vínculo entre dos personas que intentan transformar la realidad que les ha tocado vivir.
Una propuesta que habla de un asunto tan importante como el derecho a la educación sin renunciar a la emoción y al disfrute teatral.